Una carilla de porcelana es una lámina hecha a la medida de tu diente que se cementa sobre su cara frontal. No es una corona: la corona envuelve el diente entero, la carilla cubre solo la parte que se ve. Por eso pide menos desgaste y por eso se usa para cambiar la apariencia, no para reconstruir un diente muy destruido.
Trabajamos con porcelana E-Max porque es un material que resiste las manchas y tiene una translucidez parecida a la del esmalte natural, que es lo que hace que un diente no se vea plano ni opaco. El sitio de la clínica declara una duración de quince a más de veinte años con buen cuidado.
¿Para quién sí y para quién no?
Las carillas resuelven bien los dientes manchados que no responden al blanqueamiento, los espacios pequeños entre dientes, los bordes desgastados o desparejos, y las resinas viejas que se pusieron oscuras. Lo que no resuelven es una encía enferma ni una caries activa: eso se trata primero, y por eso la primera revisión mira la boca completa y no solo la sonrisa.
Si lo tuyo es un diente muy destruido o un diente que ya tuvo endodoncia, seguramente lo que necesitas es una corona y no una carilla. Te lo decimos en el plan, aunque hayas escrito preguntando por carillas.